Dinamarca fue ocupada por las tropas del Tercer Reich el 9 de abril de 1940 en el marco de la Operación Weserübung. Sin embargo, el caso danés se convirtió en único en la historia de la ocupación nazi de Europa. Hasta agosto de 1943, Dinamarca mantuvo su soberanía formal, un parlamento funcionando, un gobierno encabezado por el socialdemócrata Thorvald Stauning, un ejército e incluso al rey Cristián X. Este estatuto especial, conocido como "modelo de colaboración" o "política de apaciguamiento", definió la situación específica del país y afectó el destino de los judíos daneses.
El mando alemán estaba interesado en mantener la economía danesa como fuente de productos agrícolas (carne, mantequilla) y la continuidad de la industria. Dinamarca obtuvo el estatus de "protectorado modelo". A cambio de lealtad política y suministros económicos a Alemania, las autoridades danesas mantenían el control sobre los asuntos internos. En los primeros años de ocupación, no se introdujo el estado de sitio en Dinamarca, no se aplicaron leyes raciales en su versión alemana, y la pequeña administración alemana prácticamente no intervino en la vida cotidiana.
Curiosidad: El rey Cristián X, según una leyenda extendida pero históricamente no confirmada, supuestamente llevó una estrella de David amarilla como símbolo de solidaridad con los judíos. Nunca hubo un decreto real sobre el uso de las estrellas en Dinamarca. Sin embargo, el rey realmente ejerció presión no pública sobre el gobierno para proteger a los ciudadanos judíos, y sus caminatas diarias a caballo por Copenhague sin escolta se convirtieron en un símbolo de la tranquilidad y dignidad danesas.
La situación cambió radicalmente en el verano-o otoño de 1943. El descontento con la ocupación creció, aumentaron los actos de sabotaje, y las derrotas militares alemanas en Stalingrado y África cambiaron el mapa estratégico. El 29 de agosto de 1943, las autoridades alemanas presentaron un ultimátum al gobierno danés, requiriendo la aplicación de la pena de muerte para los saboteadores y el endurecimiento de las medidas. El gobierno se negó y fue disuelto. El Reichskommissar Werner Best declaró el estado de emergencia. El ejército danés fue parcialmente hundido por sus propios tripulantes para que no cayera en manos alemanas. Comenzó una nueva etapa: el período de resistencia abierta.
Operación de rescate de judíos: un acto colectivo y sus causas
La página más famosa de la historia danesa del Holocausto fue el rescate de la mayoría del pueblo judío danés en octubre de 1943. Después de recibir información del diplomático alemán Georg Ferdinand Duckwitz sobre la próxima redada nocturna del 1 al 2 de octubre, la resistencia danesa, con el apoyo de muchos ciudadanos comunes, organizó una operación sin precedentes.
En pocas semanas, alrededor de 7200 judíos daneses y 700 de sus familiares no judíos fueron transportados en botes de pescadores a través del пролivo Erresun a Suecia, que había aceptado recibirlos. Cerca de 470 judíos fueron capturados por los nazis y deportados al gueto de Theresienstadt. Curiosamente, gracias a la constante presión de las autoridades danesas y la Cruz Roja, la mayoría de estos prisioneros sobrevivieron a la guerra.
Falta de antisemitismo profundo: En la sociedad danesa no había una yudofobia masiva. Los judíos (menos del 0.5% de la población) estaban bien integrados, considerados daneses de fe judía.
Desobediencia civil: Participaron miles de personas en la operación, desde policías que advertían sobre las redadas hasta médicos que escondían personas en hospitales y pescadores simples que arriesgaban sus vidas.
Estatuto especial de Dinamarca: Incluso en 1943, los alemanes actuaban aquí con mayor cautela que en el Este, evitando la violencia abierta y los disturbios masivos que podrían interrumpir los suministros económicos.
Ejemplo: Uno de los botes de pescadores, "Egir", bajo el comando de Erik Krogh, realizó varios viajes peligrosos a través del estrecho durante varias noches, transportando a cientos de personas. Hubo docenas de historias similares. El diplomático sueco Raoul Wallenberg, que salvó judíos en Budapest, más tarde se inspiró en el ejemplo danés.
La historiografía del período danés de la guerra ha pasado por varios etapas:
El mito posguerra de "un pueblo resistente unido", donde se destacaba el heroísmo del rescate de judíos y el movimiento de Resistencia, mientras se callaba el período de colaboración de 1940-1943.
La revisión crítica de los años 1960-1980, cuando los historiadores comenzaron a estudiar los compromisos y la colaboración económica de las autoridades y el negocio daneses con los nazis.
Un enfoque moderno integral, que reconoce ambas partes: la colaboración pragmática que mantuvo al país a salvo de la destrucción y la movilización civil masiva para salvar a los conciudadanos, posible precisamente debido a las estructuras sociales conservadas.
Curiosidad: Los judíos daneses en Theresienstadt continuaron recibiendo paquetes con comida y medicamentos del gobierno danés y la Cruz Roja. En 1944, para desmentir los rumores sobre los campos de la muerte, los nazis incluso permitieron una visita inspectiva de una delegación de la Cruz Roja Danesa y funcionarios daneses a Theresienstadt, que previamente había sido "limpiado" y convertido en un "gueto modelo" para la exhibición. Aunque esta visita fue una campaña propagandística, indirectamente contribuyó a la supervivencia de los prisioneros.
La historia de Dinamarca durante la guerra representa un paradigma de pragmatismo y humanismo. Por un lado, el país hizo un compromiso sin precedentes con el ocupante, lo que permitió evitar víctimas y destrucciones en los primeros años. Por otro lado, fueron precisamente las instituciones sociales civiles, el sentido de responsabilidad común y la solidaridad nacional que permitieron organizar, en el momento crítico, una operación de rescate sin precedentes de eficacia.
El caso danés del Holocausto es único no solo por su bajo porcentaje de víctimas, sino también porque demuestra que incluso en condiciones de ocupación total y terror, la posición activa de la sociedad y el Estado puede ser un factor decisivo para el salvamento de vidas humanas. Este experiencia sigue siendo estudiada como un ejemplo de cómo la cultura jurídica, la cohesión social y el heroísmo cívico pueden resistir a la máquina de destrucción.
© library.cl
New publications: |
Popular with readers: |
News from other countries: |
![]() |
Editorial Contacts |
About · News · For Advertisers |
Digital Library of Chile ® All rights reserved.
2023-2026, LIBRARY.CL is a part of Libmonster, international library network (open map) Preserving Chile's heritage |
US-Great Britain
Sweden
Serbia
Russia
Belarus
Ukraine
Kazakhstan
Moldova
Tajikistan
Estonia
Russia-2
Belarus-2