El niño no sabe atar los cordones a los 8 años. La madre decide por él en qué club ir. El estudiante no sabe cómo pagar el alquiler. Todo esto son consecuencias de la hiperprotección. La educación de la autonomía no es crueldad, sino amor. Un niño que sabe hacerlo solo crece seguro y feliz. Pero ¿cómo educar en la autonomía sin convertirse en un dictador?
Desde el nacimiento. Sí, el bebé no puede vestirse, pero puede dar señales de que quiere comer. Respete sus señales. A los 1 año: beber de una taza, sostener una cuchara. A los 2 años: quitar los calcetines, recoger juguetes. A los 3 años: vestirse (parcialmente), lavarse las manos. A los 4 años: atar los cordones (lo más difícil), ayudar a cubrir la mesa. A los 5 años: cepillarse los dientes, hacer la cama, elegir la ropa.
A los 6-7 años: armar el bolso, hacer comidas simples (sándwich). A los 8-10 años: ir al supermercado, gastar dinero de bolsillo, controlar el tiempo. A los 11-13 años: preparar comidas simples, llamar al médico, viajar en transporte público. A los 14-17 años: manejar el presupuesto, planificar el día, resolver conflictos.
Importante: no haga por el niño lo que él puede hacer solo. Pero tampoco délo en la incertidumbre.
Hacer por el niño (‘déjame que lo hago más rápido’). El niño se acostumbra a que todo le debe. Criticar por fracasos (‘las manos no son de ese lugar’). El niño tiene miedo de probar. Asegurar en donde no es necesario (‘no te metas, te caerás’). El niño crece cobarde. Dar tareas no adecuadas a su edad (‘limpia las ventanas’ a los 3 años). El niño se desanima y abandona. No confiar (‘tú siempre lo harás mal’). Matar la iniciativa.
Penalizar por la iniciativa (‘¿te dijiste que apagaste el hervidor? Te castigaré’). Incongruente.
Delegue responsabilidades del hogar. Lavar platos, limpiar el polvo, cuidar las plantas. No por ‘gracias’, sino porque es miembro de la familia. Alentar los intentos, incluso si están mal. ‘¡Bien, que probaste!’. Poco a poco complejice las tareas. Primero que coloque los libros en el bolso, luego revise el horario. Enseñar a planificar. Por la noche: ‘¿qué haremos mañana por la mañana?’. Permitir errores. No hizo los deberes? Obtuvo una calificación doble. La próxima vez lo hará. Enseñar a decir ‘no’. Practique escenarios: ‘¿me darás la lista? — No, estoy ocupada’.
Las niñas a menudo se enseñan a ser obedientes y ayudar en el hogar, y los niños a ser fuertes y autónomos. Estos son estereotipos. El niño debe saber cocinar, la niña clavar clavos. La autonomía no depende del género. Pero la sociedad presiona. Por lo tanto, los padres deben ser conscientes.
Ejemplo: si el niño quiere bailar, apoye. Si la niña quiere jugar al fútbol, no prohíbala.
Todo tiene límites. El niño no debe: cruzar una carretera concurrida solo a los 5 años; usar gas sin supervisión; comunicarse con extraños en línea; comprar alcohol (por ley); salir de casa sin previo aviso. Enseñar las reglas de seguridad. Amplíe gradualmente la zona de libertad.
Un niño autónomo no es el que sabe todo, sino el que no tiene miedo de probar. No lo haga por él, pero esté cerca en caso de caída. Y recuerde: su objetivo es criar a una persona libre, no sumisa.
New publications: |
Popular with readers: |
News from other countries: |
![]() |
Editorial Contacts |
About · News · For Advertisers |
Digital Library of Chile ® All rights reserved.
2023-2026, LIBRARY.CL is a part of Libmonster, international library network (open map) Preserving Chile's heritage |
US-Great Britain
Sweden
Serbia
Russia
Belarus
Ukraine
Kazakhstan
Moldova
Tajikistan
Estonia
Russia-2
Belarus-2